viernes, 23 de julio de 2010

La vuelta al itsmo en 8 días

Ocurrio en un amancer de invierno, la marea de los vientos había alzado su frente y Paxtz se paseaba entre la callejuelas empolvadas de algun rincon del pueblo del norte.
No lo conocía, ni nadie mas creo, pero cuando llegó a mi su mirada parecía que abarcaba todo el universo.

Así comenzó la explicacion que nunca nadie entiende; la explicacion de lo prohibido, de lo distante... la explicacion de lo interior.

Los arboles comenzaron a esculpir sus quejas, entre la desolacion de la indiferencia y la impotencia de su naturaleza.

Fue cercana, la vos de lo incontenible, la vos de lo imprebisible.

Comezo cuando siendo picado por un tenáz vampiro y este escabullendose desde la sorpresa de su mordedura certera surgió una oquedad en el horizonte, detras de ella inicio su caminata incierta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario